Cirugía

Cada procedimiento quirúrgico requiere cierto grado de experiencia y equipamiento especializado. Nuestro equipo humano cuenta con amplia experiencia en anestesiología y en control del dolor antes, durante y después de la cirugía, nos apremia el bienestar de nuestros pacientes que se someten a cirugías.

 

En Antovet cada cirugía se realiza con un previo estudio PRE-OPERATORIO que consta de:

 

  1. Visita pre-anestésica: evaluación del estado general (EOG), auscultación cardiopulmonar, tensión arterial y temperatura corpórea.
  2. Examen de sangre y orina
  3. Radiografía de tórax
  4. Electrocardiograma en los pacientes que lo precisen

 

El tutor del paciente rellena un formulario donde se recopilan ulteriores informaciones (anamnesis) cono enfermedades previas, alergias conocidas, etc.

Durante el procedimiento quirúrgico el aspecto de la anestesia cobra una importancia especial.

La anestesia general consta de tres ( en varios casos cuatro) pasos muy importantes donde la experiencia del anestesista es crucial.

 

  1. Preanestesia
  2. Inducción
  3. Mantenimiento (anestesia inhalatoria)
  4. Anestesia local o bloqueos locorregionales.

 

En la preanestesia se suministran los sedantes por vía intramuscular y el paciente se relaja, permitiendo al equipo de prepararlo para entrar en quirófano.

Una vez dentro, en quirófano, se pre-oxigena al paciente durante al menos 20 minutos (se suministra oxigeno con una máscara) antes de empezar segunda fase de la anestesia: inducción.

En la inducción se suministra un anestésico intra-venoso que permite profundizar en nivel de anestesia, llegar a un estado más profundo de hipnosis y permitir la entubación endotraqueal, momento en el cual se prepara el paciente en la posición quirúrgica, se prepara el campo operatorio y se colocan todos los monitores para el control de las constante vitales durante toda la cirugía. En este momento se pueden suministrar anestésicos locales, por ejemplo anestesia epidural o bloqueos locorregionales en la zona que se tiene que operar.

Avanzando en el protocolo anestesiológico empieza la fase de anestesia inhalatoria con la suministración de una mezcla de oxigeno y anestésico inhalado que se mantendrá durante todo el procedimiento quirúrgico. Durante el mantenimiento de la anestesia, en los casos que lo requieran se pueden administrar, a través de bomba de infusión continua, medicaciones intravenosas (sobre todo analgésicos) para mantener  un alto control del dolor en aquellas intervenciones más dolorosas.

 

Todo esto nos asegura dos cosas:

 

  1. Minimizar los riesgos asociados a la anestesia.
  2. Controlar lo máximo posible el dolor de nuestros pacientes durante y después de una cirugía. Una característica obvia del paciente veterinario es que no habla, no se queja como lo haría una persona, al revés en muchos casos ocultan su dolencia, con lo que es más fácil que puedan desarrollar el dolor neuropático (sentir dolor en la zona operada mucho tiempo después de la intervención, ej síndrome del miembro fantasma) si no se controla muy bien el aspecto analgésico.

 

Procedimientos quirúrgicos:

 

  • Cavidad oral: cirugías orales, síndrome braquicéfalo, tratamientos periodontales (limpieza de boca y pulido dental), exodoncia (extracciones piezas dentales).
  • Aparato urinario: cirugía vejiga urinaria, uretra, uréteres, riñones.
  • Aparato reproductor: castraciones, esterilizaciones, cesáreas con reanimación neonatos.
  • Aparato digestivo: cirugía gástrica, intestinal, esplenectomía, biopsias ecoguiadas. Hernia diafragmática, hernia umbilical, hernia inguinal.
  • Aparato auditivo: resolución quirúrgica otohematoma, cirugía del conducto auditivo externo.
  • Cirugía oftalmológica: entropión, ectropión, ulceras corneales que requieran solución quirúrgica, luxación de la glándula lagrimal de la membrana nictitante y eversión de su cartílago.
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